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Se termina la década de los 60, el rock pesado nace y se desarrolla descomunalmente, disparado por el efecto de oferta y demanda. Entramos en un período social donde probablemente el consumismo mezclado con la represión de un sistema ortodoxo basado en el miedo, logran una supuesta expresión de rebeldía, ocultismo, drogas y depresión exagerada, lo cual escuece una herida en el corazón de la industria mediática, quien no duda en arremeter en contra del Heavy Metal y todo aquello que vaya en contra de la doctrina católica, además, llevándose por delante toda la onda alternativa emergente.

 

La campaña se termina de cocinar una década más, hasta cuajar en 1985, y ya con un lugar en el congreso, la cosa se pone seria, pues, un experto en música, un grupo de padres de familia, además de políticos horrorizados e indignados, entran en un debate de 5 horas en el congreso para definir el rumbo del género que estaba destruyendo la juventud. La discusión pactó dos grandes logros legales:

 

  1. Etiquetar canciones que tengan contenido que motive a accionar o referencie: violencia, sexualidad explicita, drogas o alcohol, ocultismo; en toda su exposición de medios. Marcadas respectivamente con las letras: V, X, D/A, O
  2. Etiqueta obligatoria en su distribución física (Vinilos, casetes, cd) con el emblemático mensaje: PARENTAL ADVISORY EXPLICIT CONTENT.

 

¡Esa banda le vendió el alma al diablo!

¡Si pones la canción al revés hay mensajes subliminales!

 

Estas dos son sólo un par de las muchas frases rodando entre los prejuiciosos apáticos a la oleada del Heavy Metal, representada por bandas como: Black Sabbath, The Rolling Stones, AC/DC, The Twisted Sisters entre otros. Inclusive algunos fueron citados por juzgados, acusados por profanar el nombre de dios y mal influenciar la decadente juventud ochentera, acusando sólo un género musical, sin tener en cuenta las contraindicaciones del disparado uso de fármacos anti depresivos, las rupturas familiares, la falta de oportunidades de educación, y la más importante, la portabilidad de armas sin restricción. Todo esto descrito en un artículo del New York Times, el cual no asocia de ninguna forma la influencia del Heavy Metal.

 

Vox nos deja una investigación muy interesante en el tema, te la ponemos aquí para que te enteres del desarrollo de este tema que a muchos nos ha dejado con un mal sabor:

 

¡Spoiler Alert!

Estado:

¡Ustedes están con satán!

Heavy Metal:

  • ¡Si no te gusta mi álbum, ve, ¡compra 1.000 y quémalos!

 

 

 

Artículo escrito por @juand_dj para Mad Radio

 

 

 

 

 

 

 

 

Listen to more radio!

 

Bibliografía

 

https://www.blacksabbath.com

 

https://es.wikipedia.org/wiki/Satanás